¿Cómo cambia la ley de las mascarillas desde el sábado?

¿Dónde podremos quitarnos la mascarilla desde el sábado?

En espacios exteriores, siempre que se mantenga una distancia con otras personas de al menos 1,5 metros (salvo que sean convivientes).

"Solamente hemos eliminado la obligación de mascarilla en aquellas (situaciones) donde sabemos que hay menos riesgo de transmisión", ha asegurado Carolina Darias, ministra de Sanidad.

¿Dónde se mantendrá su uso obligatorio?

En cualquier tipo de transporte público o si nos encontramos por la calle con personas con las que tenemos que interactuar.

En espacios interiores, como "una farmacia o un supermercado", ha puesto Darias de ejemplo, seguirá siendo obligatorio llevar mascarilla.

¿Qué pasa con los conciertos y eventos en exteriores?

Será obligatorio en los eventos multitudinarios, incluso en espacios abiertos, cuando el público esté de pie. Por ejemplo, en un concierto al aire libre, salvo que el público esté sentado y se mantenga la distancia de metro y medio.

¿Habrá que usar mascarilla en los estadios deportivos?

Al mismo tiempo que se ha flexibilizado el uso de mascarillas en exteriores, se ha eliminado el artículo de la Ley de nueva normalidad que limitaba el aforo en los eventos deportivos. Se recupera el público en los estadios de fútbol y canchas de baloncesto.

Atendiendo al criterio general, será obligatorio el uso de mascarilla en recintos cerrados, como las canchas de baloncesto, y también en estadios abiertos en los que no se mantenga la distancia. En cuanto a los límites de público, "tendrán que ser las autoridades autonómicas las que determinen los aforos", ha explicado Darias. "Será la vuelta a la normalidad con alegría, pero cumpliendo lo que acabamos de aprobar", ha expresado.

¿En qué interiores se retira la mascarilla?

Dejará de ser obligatorio en aquellas residencias de mayores u otros espacios institucionalizados en donde el 80% de la población de la residencia esté vacunada.

Pero sí será obligatoria para las personas que trabajan en esa residencia, porque están entrando y saliendo, y también para las visitas.

¿Y en los espacios interiores de profesionales esenciales?

En dependencias dedicadas a servicios especiales, como "un parque de bomberos", ha ejemplificado Darias, tampoco será obligatorio llevar mascarilla siempre que al menos un 80% esté ya vacunado.

¿Cuál será su uso en los transportes públicos?

Será obligatorio su uso en cualquier medio de transporte público: aviones, trenes, autobuses, taxi, barco... En los barcos o buques, no será obligatorio su uso en cubierta si se mantiene distancia interpersonal de 1,5 metros, y tampoco en los camarotes privados.

¿Cómo cambia la ley de las mascarillas desde el sábado?

Por lo tanto, si una persona sale a pasear, pero después decide tomar el transporte público, no podrá subir si no ha llevado una mascarilla guardada.

¿Qué criterio técnico ha inspirado el Real Decreto?

"No será obligatorio llevar mascarilla al aire libre o en espacios abiertos, siempre y cuando respetemos la distancia interpersonal de un metro y medio". Ese es, en palabras de Darias, y a excepción de personas convivientes, el criterio fundamental en el que se fundamenta la nueva normativa. "Sí será obligatorio", po tanto, "si hay aglomeraciones que nos impidan mantener la distancia", ha aclarado la ministra.

¿En qué situaciones concretas hay que seguir con mascarilla y en cuáles no?

La literalidad del Decreto Ley, según el criterio expuesto, conduce a numerosas situaciones en las que sigue siendo obligatorio el uso de mascarilla, incluso en exteriores, y de manera especial en las grandes ciudades. Cada vez que no sea posible mantener una distancia mínima de metro y medio con una persona no conviviente, sería necesario llevar mascarilla. Por ejemplo, cuando varios peatones esperen en un semáforo o cuando la acera se llene de gente.

¿Cómo se traduce la nueva norma en la práctica del día a día?

En la práctica, la nueva ley es similar a la aprobada en junio de 2020, que también establecía la necesidad de llevar mascarilla si no se podía mantener la distancia y que, en la práctica, nunca se cumplió en su literalidad: mucha gente llevaba la mascarilla por la calle, pero, quien decidió no hacerlo, no se la ponía de repente cuando la acera se llenaba de gente o pasaba muy cerca de alguien.

Idéntica situación se ha vivido con el tabaco durante todo el curso: el uso obligatorio de mascarilla se ha respetado muy mayoritariamente, pero no así la necesidad de mantener una distancia mínima cuando se está fumando. De hecho, si una terraza donde se permite fumar está pegada a la acera y no hay un ancho suficiente para pasar, es físicamente imposible cumplir la norma, situación que se da en numerosas ocasiones y que, hasta ahora, se había compensado con el uso universal de la mascarilla.

¿Qué pasa si una comunidad autónoma no quiere adoptarla?

Es una norma de aplicación obligada en todo el territorio nacional. Andalucía, que tiene la mayor incidencia de España en los últimos días, se ha mostrado contraria al cambio legislativo y seguirá recomendando el uso de mascarilla exteriores, aunque ya no será preceptivo. Cataluña y Extremadura ya han expresado su temor de que haya que dar marcha atrás ante posible repuntes en verano.

¿Qué dice la ciencia sobre mascarillas en relación al SARS-CoV-2?

El conocimiento científico sobre las vías de transmisión del virus ha avanzado durante toda la pandemia. En la última primavera, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU y el propio Ministerio de Sanidad de España han modificado sus descripciones sobre los mecanismos de contagio para dar más peso a los aerosoles, cuyo riesgo es mayor en espacios interiores.

Sin embargo, la distinción clásica entre aerosoles -que quedan flotando en el aire como nubes de humo- y gotículas -que caen sobre las superficies- también está siendo revisada. Aunque hay consenso en que los espacios interiores son más peligrosos, tanto la OMS como los CDC destacan que el mayor riesgo de infección se produce a distancias cortas, típicamente a un metro o menos. Por lo tanto, es posible contagiarse al aire libre, y de ahí la necesidad de mantener la distancia interpersonal cuando nos quitemos la mascarilla en exteriores.

En interiores, además, es posible contagiarse a más de un metro de distancia, e incluso cuando la persona infectiva ya ha abandonado la sala, pues las nubes de aerosoles pueden permanecer en el aire y moverse de un lado a otro. De ahí la importancia de una buena ventilación y evitar las aglomeraciones en espacios cerrados, además de seguir usando la mascarilla en estos lugares.

¿Qué han hecho otros países y qué niveles de vacunación tenían?

Comparar las medidas preventivas y su efecto real sobre poblaciones de distintos países es una tarea ardua, que a menudo da lugar a confusiones. Por ejemplo, Israel y EEUU levantaron la obligatoriedad de llevar mascarillas en muchas situaciones en abril y mayo, respectivamente. Israel lo hizo cuando más de un 60% de la población había recibido al menos una dosis; EEUU, mientras se acercaba al 50%, una situación similar a la nuestra ahora.

En ambos casos, sin embargo, la decisión se tomó cuando la campaña de vacunación, que había avanzado con mucha más velocidad durante el invierno, comenzaba a estancarse. Tanto Israel como EEUU muestran una importante reducción del ritmo de inmunización a partir de las fechas en que, precisamente, se liberalizó el uso de mascarillas, por lo que la medida puede entenderse como un aliciente para que la población con mayores dudas acuda a vacunarse: cuantas más personas lo hagan, antes se irán las restricciones. No ocurre lo mismo en España, donde el porcentaje de vacunación aún avanza a buen ritmo.

En Europa, países como Francia o la ciudad de Bruselas, en Bélgica, han retirado la obligatoriedad de llevar mascarillas en las últimas semanas. Francia lo hizo tras tener a más de un 58% de la población con al menos una dosis -España acaba de superar el 50%- y Bélgica ha administrado casi 10 millones de dosis a una población total de 11,5 millones de personas. De hecho, cualquiera que desee recibir la vacuna monodosis de Janssen puede hacerlo ya sin cita previa en varios puntos del país. Tanto Bélgica (73,1) como Francia (59,8) tienen incidencias por debajo de la española (92,57).

¿Cuántas leyes sobre mascarillas ha habido y cuáles son sus diferencias?

La primera norma que hizo obligatorio el uso de mascarillas fue el Real Decreto Ley 21/2020, publicado el 9 de junio de 2020, "de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19". Aquel Decreto ya establecía el uso obligatorio de mascarillas a las personas mayores de seis años, tanto en espacios abiertos como cerrados, siempre que no se pudiera mantener la distancia de seguridad.

El aumento exponencial de los brotes en verano y la confusión generalizada sobre el criterio de la distancia, imposible de cumplir en la práctica en una acera estrecha, por ejemplo, llevaron a las comunidades autónomas a ir endureciendo la norma por su cuenta, cada una a su ritmo. Al inicio del otoño, con la segunda ola casi encima, ya lo habían hecho todas.

Finalmente, la norma de junio de 2020 se tramitó como proyecto de ley y dio lugar a la Ley de Normalidad 2/21 del 29 de marzo de 2021, que fue criticada por ampliar el uso a cualquier situación, aunque se estuviera a solas en un espacio abierto. El nuevo Real Decreto pretende ordenar la situación y volver a criterios similares a los del verano pasado, aunque queda por ver cómo se define la casuística por parte de la Ponencia de Alertas y cuál es el cumplimiento real de la norma por parte de la población.


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