Ramon Viladot: “El mejor calzado ya existe: bajo, de suela flexible y sujeto”

El Curso de Enfermedades de los Pies que se acaba de celebrar en Barcelona cumple 50 años. “Es el más antiguo de Europa, incluso creo que deber ser el más antiguo del mundo”, apunta su director, Ramon Viladot Pericé, que junto a Antoni Viladot Voegeli, su sobrino, dirigen la escuela catalana del grupo pie y tobillo. Cuentan con unos 250 profesores de todo el mundo y cada año acuden unos 150 traumatólogos de toda España al curso que en medio siglo solo dejó de impartirse el año pasado por la covid.

Solo falló por la covid

“Hace 50 años que impartimos este curso en Barcelona: es el más antiguo de Europa “

¿Qué es lo más novedoso en esta convocatoria?

No es solo de esta convocatoria, pero son importantes los avances con las prótesis de tobillo. No hace mucho ni existían. Ahora mismo son semejantes a las de cadera, aunque no se colocan con la misma normalidad que estas. Se usan para la artrosis de tobillo, que se tolera mejor que la de cadera, así que hay menos presión para que se operen. Y también las ponemos para daños por accidentes, en ese caso, casi siempre en personas jóvenes. Aún ahora se utilizan otras soluciones que resultan tolerables para los pacientes, como fijar parte de la articulación. Pero las prótesis están dando muy buenos resultados. Es un capítulo importante de nuestro curso.

Estamos olvidando el zapato formal y rígido-. ¿Es bueno para nuestros pies usar calzado tipo bamba?

El calzado ha de ser bajo, porque los que sujetan el tobillo, los abotinados, inmovilizan en exceso. Debe tener una suela flexible, para que el pie se mueva entero, y que esté bien sujeto. Se parece bastante a las zapatillas deportivas que una gran mayoría de todas las edades utiliza.

Los tacones, no.

Máximo 5 centímetros. A partir de esa altura se considera sobrecarga y será causante de dolor tanto en la parte anterior de la planta, metatarsalgias, como de la posterior, talalgias.

Pies planos, juanetes, fascitis plantar, espolones... ¿Siguen siendo los problemas de los pies que más mala vida dan?

Los juanetes son la patología más frecuente. Nueve de cada diezson mujeres. Los tacones son un factor en contra, pero es una patología multifactorial, incluida la genética. Las personas blancas sufren mucho más de juanetes. Pero está cambiando el enfoque sobre su tratamiento. Antes operábamos aplicando un cálculo sobre un solo plano, el de la radiografía de la pisada. En estos momentos estamos estudiando el abordaje como un problema tridimensional y las soluciones son diferentes. Y los resultados, también. Teníamos un 20% de malos resultadosy recidivas. Eso está cambiando.

Pero sigue sonando a antiguo, ¿verdad?

Bueno, los espolones que tanto dolor nos causan los he podido observar en restos humanos de la edad de bronce en Menorca. Analicé los calcáreos de 300 personas del mismo periodo y el 84% tenía los tendones osificados, espolones en el talón y en la planta. Probablemente por la evolución de la bipedestación. El gemelo se queda corto. De hecho es lo que ocurre en el 40% de los casos actuales. Por eso antes de plantearse una operación hay que hacer rehabi-litación.

¿Y los pies planos? ¿Hay más?

No, lo que hay es un abordaje distinto. No se ponen tantas plantillas como antes. De hecho en general no habría que pensar si hay o no pie plano antes de los 4 o 5 años. Pero ahora se es mucho más selectivo a la hora de usar esa corrección. Se ha pasado de moda, como ha ocurrido con las ortodoncias en todas las bocas.

¿Han cambiado nuestros problemas de pies?

No, cambian más los tratamientos. Los pacientes nos llegan por tres motivos: por dolor, tanto en la parte anterior como la posterior del pie, la planta y el talón; por alteraciones de la marcha, empiezan a cojear, problemas inflamatorios, por ejemplo, y porque tienen dificultades para calzarse. En esto último hemos mejorado mucho. El calzado cómodo no sepasará.

¿La extensión del deporte trae nuevos problemas?

Vemos muchas lesiones relacionadas con el deporte y con el calzado deportivo. Y mucha fascitis plantar.

¿Cree que deberíamos ir más descalzos?

El pie tiene muchas articulaciones y dentro del zapato acabamos moviendo pocas. Deberíamos marchar más descalzos, pero por terreno irregular, para moverlo todo. Por ejemplo, sobre la arena de la playa.

¿Ha visto alguna vez un pie vendado para mantenerlo pequeño?

Sí, en una ocasión conocí una vez una mujer en China con los pies deformados por las vendas. Tenía unos dolores tremendos. Mao acabó con eso.

¿Por qué podrían resultar atractivos?

Hay muchas teorías: unas, porque permitía el control de las trabajadoras en el campo, no podían salir corriendo; otra, que obligaba a mover mucho las caderas en la danza; también que se creía que el tamaño de la vagina estaba relacionado con el del pie y si era pequeña, el placer sería mayor. En fin, hay donde elegir.

¿Nos han crecido los pies mucho en estos 50 años?

Sí, algo. Más a las mujeres. Pueden pedir un 42 en la zapatería, aunque no siempre, claro.

Ahora que cumple 50 años al frente del curso que inauguraron su hermano Antonio, ya fallecido, y usted ¿Recuerda algún momento especial?

Más bien un momento de gran apuro. Teníamos en el curso a un cirujano japonés de renombre, el doctor Takakura. Le llevamos a comer a un restaurante estupendo de comida catalana cerca del hospital de Sant Rafael, donde se desarrollaba el curso. Y le sugerí comer conejo con caracoles. Los caracoles ya los miró con cierta aprensión. Con el conejo, no pudo soportarlo. Para él era un animal de laboratorio.Lo retiraron, claro. Estaba espantado.

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