Cómo vivir unos días en Nueva York como una auténtica prota de cine

Cómo vivir unos días en Nueva York como una auténtica prota de cine

¿Que alguna vez he fantaseado con la idea de pertenecer a la élite de Manhattan y ser amiga de Serena Van Der Woodsen? Pues sí. ¿Que me gustaría comerme unos ‘cupcakes’ con Carrie Bradshaw en Magnolia Bakery? También. ¿Que me fliparía ser una más de la pandilla de Rachel, Monica, Ross, Chandler, Phoebe y Joey y poder compartir apartamento con ellos en Nueva York? Evidentemente. Es lo que tiene la magia del cine y la televisión: nos basta tan solo con apretar el botón de ‘play’ para olvidarnos de la rutina durante un par de horas, meternos en la piel de nuestros personajes favoritos y recorrer de su mano Central Park, la Quinta Avenida, el Upper East Side, sus restaurantes preferidos… Y claro, después de haber visto las calles neoyorquinas convertidas en el escenario de innumerables series y películas en tantas ocasiones, es inevitable soñar con el día en el que seas tú quien pasee por ellas.

Parafraseando a nuestra querida Vecina Rubia, diré que a veces, cuando veo Netflix, me monto unas películas en la cabeza dignas de Oscar y la verdad es que me quedan preciosas... ¡y gracias a HelloTickets he podido convertirlas en realidad durante unos días!La plataforma pone a nuestro alcance entradas para un montón de eventos y experiencias (y sin complicaciones de hacer colas o esperas interminables) para que podamos disfrutar de la ciudad de los rascacielos como una verdadera estrella, ¡claro que sí! Y más ahora que Estados Unidos ha vuelto a abrir las puertas al turismo europeo y tenemos TANTAS ganas acumuladas de volver a viajar…

¿Musical en Broadway? Check. ¿Tour ‘de cine’ por la ciudad? Check. ¿Misa de gospel? Check. ¿Crucero por el Hudson al anochecer? Check. Ponte la mascarilla y abróchate el cinturón, ¡que despegamos!

Tour de 'Gossip Girl'

James DevaneyGetty Images

La cita comenzaba a las puertas del Hotel Palace —sí, el mismo en el que se hospedan Serena Van Der Woodsen y Chuck Bass durante la primera temporada de la serie—. Y a pesar de que por allí había huéspedes entrando y saliendo y un montón de turistas curiosos que se acercaban a hacer fotografías, no cabía duda: el grupo del tour debía de ser aquel en el que se encontraban un par de chicas que se camuflarían a la perfección entre las secuaces de Blair Waldorf, luciendo orgullosas sus ‘blazers’ de cuadros y diademas a modo de corona.

Desde allí salimos con una guía que bien podría ser la mismísima Reina Cotilla, porque nos contó absolutamente TODOS los secretos, curiosidades y anécdotas de la ficción mientras recorríamos en bus los diferentes escenarios de 'Gossip Girl'. Aunque la mayoría de las escenas de interior fueron rodadas en unos estudios de grabación ubicados en el barrio de Queens, hay un montón de rincones, hoteles, restaurantes y tiendas de ropa de la Gran Manzana (en gran parte repartidos por la Quinta Avenida y el Upper East Side) que sirvieron como set de rodaje para nuestros pijos favoritos. Las ya míticas escaleras del MET; el hotel Empire; la iglesia de St. James en la que Blair se casa con el príncipe Louis; la joyería donde Chuck compra el anillo de compromiso para B… ¡y hasta nos fuimos de compras a la tienda de golosinas a la que van Vanessa y Dan en busca de un regalo para Nate!

Eso sí, hay varias localizaciones que en la vida real no tienen nada que ver con lo que nos mostraron en la ficción. Sin ir más lejos, las escenas de la Universidad de Yale se rodaron en la de Columbia y los exteriores del Constance Billard, el colegio en el que estudiaban las protagonistas, en realidad se grabaron en el Museo de la Ciudad de Nueva York y en el patio trasero de una iglesia ortodoxa rusa (que curiosamente también aparece en 'The Undoing').

Cómo vivir unos días en Nueva York como una auténtica prota de cine

En cambio, la casa de Nate Archibald no formaba parte de ningún decorado: el equipo de 'Gossip Girl' se la alquiló a los dueños para el rodaje y les gustó tanto la decoración que decidieron dejarla tal y como estaba. De hecho, si pasas por delante de la ventana y están las luces encendidas, puedes apreciar la lámpara candelabro que aparece en la serie.

Bonus: ¿Y qué me dices de la opción de hacer el mismo recorrido en limusina, con parada para comer en uno de los restaurantes en los que se grabó la serie y una jornada de compras con ‘personal shopper’? Un verdadero lujo para cualquier fan de la pijería neoyorquina.

Musical en Broadway

Para un fanático empedernido de los musicales no hay lugar en el mundo que pueda equipararse a esta calle de Manhattan. Eso sí, teniendo en cuenta la cantidad de ‘shows’ que se llevan a cabo en los 40 teatros que forman parte del Circuito de Broadway, no será tarea fácil decantarse por un título. El ya clásico ‘Rey León’, ‘Harry Potter’, ‘Frozen’, ‘Moulin Rouge’… ¿Mi elegido? ‘Aladdín’.

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El teatro New Amsterdam, que lleva siendo la casa de este musical desde 2014, se encuentra en pleno corazón de Times Square. Hay carteles luminosos por doquier, un tráfico de locos y cientos de turistas que se amontonan dispuestos a conseguir una foto ‘instagrameable’, pero una vez que entras en el auditorio y se abre el telón, es cuestión de segundos que te olvides del caos de fuera y te transportes desde tu butaca a un lugar mejor. O a un mundo ideal, que dirían Aladdín y la princesa Jasmine...

La mezcla de la banda sonora con los decorados, los efectos especiales y los numerazos musicales que se marca el elenco hace que tengas ante tus ojos un espectáculo de pura magia durante algo más de dos horas (sí, hasta la alfombra mágica vuela de verdad).

Mención especial al Genio de la lámpara, que consigue tener al público en la palma de su mano durante toda la obra. Mira este vídeo de su maquillaje y transformación ¡y flipa!

Crucero por el río Hudson al anochecer

Si alguna vez tienes la oportunidad de hacer un crucero por el río Hudson y puedes elegir entre hacerlo por la mañana o por la noche, acepta mi consejito de amiga: ELIGE LA SEGUNDA OPCIÓN. Pasar bajo el puente de Brooklyn con sus guirnaldas de luces encendidas y ver el ‘skyline’ de la ciudad iluminado mientras te alejas de Manhattan son momentos que no tienen precio. Y de repente, ¡bam! Ahí estábamos, frente a la Estatua de la Libertad que parecía brillar solo para nosotros... Prometo que tuve que pellizcarme varias veces para asegurarme de lo que estaba viendo era real y no un producto de mi imaginación.

Además de las vistas de película, también se me paralizó un poquito el corazón al pasar por el muelle 54, el punto exacto en el que debería haber atracado el Titanic si hubiera podido llegar al puerto. Y sí, debo reconocer que hubo un par de momentos en los que desconecté de las explicaciones del guía, porque en mi cabeza no podía sonar otra cosa que no fuera la canción ‘New York’, de Alicia Keys, que tantas veces hemos escuchado en series como ‘Sexo en Nueva York’ o ‘Gossip Girl’.

Nerea Alhajas

Una misa de gospel

Si antes de hacer este viaje alguien me hubiera dicho que madrugaría un domingo para ir a una iglesia, me habría echado unas buenas risas (sin ánimo de ofender a nadie, por supuesto). Pero ahí estaba yo, un sábado noche en la ciudad que nunca duerme programando una alarma que me despertara a las 8 de la mañana para ir no a una misa cualquiera, sino a una de gospel.

Aunque no empezaba hasta las 12, la experiencia completa incluía un recorrido por algunos de los rincones más emblemáticos de Harlem como el Teatro Apollo (que irónicamente, a pesar de estar situado en un barrio en el que la mayoría de la población era afroamericana, en sus inicios solo permitía la entrada a personas blancas). Y mientras descubríamos el arte urbano entre sus calles y conocíamos más sobre sus raíces, llegó la hora de misa.

Los asistentes parecían haber reservado sus mejores modelitos para ese día, daban palmas y se balanceaba sin parar al ritmo de la música. Vamos, que todo sucedía exactamente igual que en las películas... pero con el plus de tener los vellos de punta y poder sentir de cerca la energía y el buenrollismo que se respiraba en el ambiente.

Monica SchipperGetty Images

No sé a ti, pero a mí me han entrado unas ganas locas de volver... Alexa, pon 'Welcome to New York' de Taylor Swift.

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