Caro Suki, la influencer argentina que triunfa con sus rutinas de ejercicios en Miami

Caro Suki, la influencer argentina que triunfa con sus rutinas de ejercicios en Miami

Hace diez años Carolina Sicoli se animó a dejar el trabajo de sus sueños en una agencia de publicidad para iniciar su camino independiente en el mundo fitness. La influencer argentina conocida como Caro Suki en su cuenta de Instagram se mudó a Miami hace una década y cosechó una multitudinaria comunidad virtual. Desde la ciudad norteamericana, habló con Teleshow sobre las experiencias que la llevaron a apostar por un estilo de vida saludable y sus ganas de motivar a otros.

“Cuando era chica siempre estaba trepando árboles, bailando, era súper activa”, confiesa, aunque no contemplaba como una posibilidad vivir de su pasión por el entrenamiento. Desde los 8 años hizo hockey y lo mantuvo hasta los 18, mientras alternaba con clases de danza. Aunque el ejercicio siguió presente en su vida, los siguientes años concentró todas sus energías en su carrera universitaria.

Se formó en Publicidad y Comunicación Institucional y más tarde hizo una especialización en Recursos Humanos. Trabajó como creadora de contenido para la agencia de publicidad Ogilvy and Mathers, y asumió el desafío de manejar una cartera de clientes de alto nivel. “Ejercer mi profesión me hizo muy feliz, fue el mejor trabajo de mi vida y lo hice por 15 años”, relata.

Esa experiencia acumulada le sirvió para lanzarse de lleno cuando se presentó la posibilidad de vivir en Estados Unidos. Todo empezó por una propuesta laboral, pero también coincidió con un momento personal propicio para dar el gran salto. En medio de su agitada rutina mantenía una relación a distancia con su novio, un joven argentino que vivía en Miami hacía dos décadas, y ambos sintieron que estaban preparados para apostar a la convivencia.

“Nunca consideré la idea de irme de Buenos Aires, todo lo contrario, siempre me imaginé ahí, pero se dio la oportunidad y tuve que reorganizar mis prioridades”, asegura. Después de prometerse a sí misma que trataría de viajar seguido para reencontrarse con su familia y amigos, vio los frutos del esfuerzo y el resultado superó todas sus expectativas: está en pareja hace once años y después de asentarse en el país del Norte quiso probar suerte como trabajadora independiente.

“Quería tener más flexibilidad y unir mis dos facetas: entrenar es mi pasión y las marcas son mis clientes”, relata. Al poco tiempo nació su cuenta de Instagram, que actualmente supera los 413.000 seguidores. La influencer de 37 años se convirtió también en una fashionista de la comunidad fit por sus aplaudidos looks deportivos, y gracias a su afición por el baile conoció a Jésica Cirio, con quien incursionó en Zumba. Más adelante coincidió con Rocío Guirao Díaz, la modelo argentina que se mudó a Miami en marzo de 2021 junto a su familia, y se hicieron grandes amigas.

—¿Cuándo nació tu pasión por el mundo fitness?

Caro Suki, la influencer argentina que triunfa con sus rutinas de ejercicios en Miami

Empecé muy chica a entrenar, desde los 15 años. Mis rutinas eran de 20 minutos, media hora porque estudiaba en la facultad y trabajaba a la vez. Creo que solo los sábados llegaba a hacer una rutina de una hora que era como mi día de más entrenamiento. Y cuando me mudé acá siempre hubo una cultura de profitness. Todo el mundo acá entrena y come sano o yo al menos me rodee de una gran mayoría con esos hábitos. Además coincidió con que me detectaron celiaquía y ahí cambié por completo mi dieta.

—En su momento contaste en tus redes que estabas preocupada por tu salud porque hacía varios meses que te sentías mal…

—Es que lo primero que sentí cuando me dijeron que soy celíaca fue alivio, porque me había hecho la idea de que tenía cosas gravísimas. Me sentía mal pero todos los estudios daban bien y tenía miedo. Igual cuando me di cuenta lo que significaba empecé a llorar porque no iba a poder comer ciertas cosas. Imagínate la relación sentimental que tenemos con la comida que yo lloraba por lo que ya no iba a poder comer nunca más, porque no hay alimentos permitidos.

—Después de todos los cambios que hiciste, ¿te empezaste a sentir mejor?

Al año me empecé a sentir espectacular, y ya tenía otra rutina de alimentación. Cuando empecé a investigar y me di cuenta que yo comía patitas de pollo con tomate cinco veces a la semana, entendí toda la comida procesada que le metía a mi cuerpo. En ese momento no existía la etiqueta de gluten free así que hasta mandé mails preguntando en las fábricas si había algo sin gluten. Era una locura, no como ahora que ya está todo más avanzado. No deja de ser una enfermedad autoinmune y me tengo que cuidar de otras patologías, pero siempre fui flaca y comía mucha chatarra; así que si no descubría esto quizá jamás me hubiera cuidado. Habría terminado diabética.

—¿Y cómo fue el proceso de convertirte en influencer fit?

—Surgió cuando empecé a ir todos los días religiosamente a un gimnasio muy exigente con la técnica, donde se dedicaban a entrenar atletas y me empezó a filmar en un principio mi entrenadora. Ella me decía: ‘Mirá tu video de acá a tres meses, compará tus sentadillas, y vas a ver cómo progresás’. Por ese entonces mi Instagram estaba lleno de fotos de mis mascotas y mis amigos; pero comencé a subir videos que yo misma había grabado y me empezó a escribir gente de todas partes del mundo. Fue rarísimo. Me preguntaban sobre el gimnasio y tipo de entrenamiento, porque en ese momento no estaba tan de moda entrenar full con pesos libres, siempre eran rutinas con máquinas, o mezcla de máquinas con algún ejercicio de peso libre, pero nada de bandas elásticas ni otros elementos, entonces llamaba la atención y me preguntaban qué resultado daba, querían saber más, y así se empezó a hacer viral.

—Otras de tus pasiones es el baile, y por eso incursionaste en Zumba con Jésica Cirio

—Sí, con Jésica empezamos a mover Argentina con Zumba y a la par yo empecé a trabajar de manera independiente con los entrenamientos. Eso me dio el puntapié para empezar en paralelo con mi cuenta con recomendaciones de fitness, rutinas, y los looks deportivos, que justo estaba en auge, la moda athleisure, algo que antes no existía.

—Y esa tendencia te resultó ideal para tu estilo de vida…

—Totalmente, empecé a combinar la ropa con mi rutina de todo el día. Si tenía una reunión terminaba yendo de fitness. Le empecé a dar más importancia a eso, yo estaba todo el día vestida de deporte y quería estar relativamente arreglada, ponerme una cartera y una campera de cuero y estar presentable, y empecé a contactar a todas las marcas que existen y les empecé a hacer contenido gratis a cambio de que ellos me repostearan. Quería darme a conocer en Estado Unidos porque yo era una desconocida en Miami, y muy pronto me empezaron a escribir de Los Ángeles, de Nueva York, y hoy tengo una comunidad muy fiel que me sigue a full y por suerte sigue creciendo.

—¿Tenías algún objetivo puntual con tu comunidad?

—Se podría decir que mi idea nunca fue tener más seguidores. Mi foco está en ser la mejor información disponible, que la gente confíe 100% en mí. Conlleva una disciplina y una responsabilidad social comunicar en las redes. En mi caso no hubo un motivo estético. Me interesa estar sana y me parece importante no asociarlo con la delgadez. Siempre digo que si se consigue el equilibrio entre el ejercicio y la dieta, la parte estética viene de la mano, es ahí donde surge la belleza. Si te obsesionás con comer poco para tener un cuerpo estético, el resultado es todo lo contrario: la obsesión deviene en estrés y eso es muy peligroso.

—En tus consejos incluís jornadas de descanso, y hacés hincapié en no sobreexigirse

—Claro, porque el cuerpo realmente necesita recuperarse. Es importante no perder de vista cada caso particular. Lamentablemente lo más frecuente que veo en Instagram son ejercicios mal hechos, rutinas mal planteadas, entradas en calor mal hechas, te diría que hay de eso más malo que bueno.

—¿Tenés algún proyecto a futuro?

—Sí, mucha gente me viene pidiendo una aplicación hace años. Y yo soy tan perfeccionista que lo vine postergando, porque es un desafío que sea apta para todos los niveles, evitar riesgos de lesiones, y entonces con mi amiga y compañera de entrenamiento, Roció Guirao Díaz, vamos a crear un challenge y lo vamos a lanzar entre febrero y marzo. Queremos mostrar todo lo que hacemos durante seis semanas para que la gente nos pueda seguir en la vida real. La idea no es que se frustren, así que le bajamos un poquito la complejidad, será algo intermedio. De lunes a lunes van a tener todo lo que hacemos, y también es una prueba para mí para ver cómo responde la gente.

—Después de diez años como influencer, ¿te sentís realizada con los logros que cosechaste?

—Cuando leo los mensajes de los que me siguen, me entero de qué cosas le funcionaron o de lo que ya no tengo que hacer. Que exista una sola persona en el mundo que haya mejorado sus hábitos por mí ya es un montón y esa es mi motivación.

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